Un mundo sin Arte


Me emocionaba ver aquel grupo de chavales jugando con sus propias sombras, creaban personajes, vivían una aventura, era lo único que tenían al alcance de la mano. Su imaginación era la única pantalla de cine que les quedaba, el único sitio donde proyectar sus sueño.

Había pasado mucho tiempo desde que acabo todo, ya casi no lo recordaba.

Todo se fue oscureciendo, la música desapareció.

La gente escondió sus instrumentos por miedo al que dirán, y todos buscaron un trabajo “normal”. Se perdía mucho tiempo yendo a ver como otros se divertían haciendo música y se podía ser feliz con mucho menos, por ejemplo sin música en directo.

Cuando me asomo a la ventana veo siempre la misma película, gente gris que anda por las aceras, coches a toda velocidad y ni un fallo de raccord, nada que nos haga disfrutar de un espectáculo único e irrepetible como fue en sus tiempos el teatro.

Quedan grupos clandestinos que todavía representan historias, muy pocos. Historias que te trasladan a otras épocas, que te tocan un poco el corazón, pero cada día son menos, no han podido sobrevivir, todos les dimos la espalda.

Hace poco me colé en un teatro abandonado, paseaba por dentro como el fantasma de la opera. Miraba al escenario, aquel escenario que represento mil historias, ahora vacío, sin arte. Aún podías escuchar, si acercabas el oído a sus columnas, el eco de los aplausos. El aplauso del público, cuando estábamos vivos, antes de convertirnos en la sombra de lo que fuimos.

Asistimos al funeral de la cultura agotados de luchar, aunque todos no fuimos al entierro, esa es la verdad. Cuando miro atrás pienso que debimos de actuar, de hacer nuestra pequeña revolución, debimos no dejarnos pisotear y luchar con nuestra mejor arma: El arte.

Ya todo acabó en mi mundo imaginario, pero si estas leyendo esta carta en el mundo real no dejes que ocurra lo mismo, sube el volumen de la música, haz reir, haz llorar, baila y déjate llevar por la magia del cine. Y no dejes que nadie te apague los sentidos.

El embarazo


La mejor noticia del mundo: Tu novia esta embarazada.

Es un periodo maravilloso el que vais a vivir juntos pero tienes que tener claro que desde el momento en que tu novia se queda embarazada te transformas en Concha Velasco……solo tienes perdidas ¿Sabéis cuanto vale un paquete de pañales normales? ¿Sabéis cuanto vale un paquete de pañales con alas? por lo menos con alas se puede ir el niño volando y volver con novia y trabajo fijo.

Los pañales te salen mas caros que echar una pelea a chupitos con Massiel, compensa mas plastificar al niño en lo de las maletas del aeropuerto y así se acaban los pipis y las cacas sueltas para siempre. Por cierto, ¿de que están hechos los potitos para que huela así la caca de un bebé? Un bebé, como un soltero, debería de comer desde que nace macarrones con tomate y eso te mantiene en una peste normal todo el rato o como último caso pedirle la comida por teléfono al chino.

Con lo buena que estaba tu novia y ahora la miras y te pones mas triste que el día que quitaron Ana y los siete, pero ella lleva pensando lo mismo de ti desde hace mucho tiempo, de tanta cerveza que tomas llevas 5 años que pareces que estas de 9 meses. O sea, si le ponen unas gafas grandes y una túnica a tu novia es King Africa, pero como te la pongan a ti eres Demis Rousso.

Desde que está embarazada desayuna veinte elementos de la tabla periódica, yodo, potasio, ácido fólico, bromuro (eso te lo tomas tu) y mucho hierro, que con tanto hierro vas a terminar acostándote con una caja de herramientas ¿y de fibra? come tanta fibra para regular que al final en vez de un niño va a tener un jersey de Springfield.

Lo que más llama la atención es cuando vas al ginecólogo y le dice a tu novia: Quítate la ropa y ábrete de piernas. El ginecólogo no sabe la de cenitas románticas que a ti te costó conseguir eso….y encima le tienes que dar 100 euros al tio, parece que no ha tenido bastante. Ademas le mete como un micrófono y tu pasas un miedo tremendo por si en cualquier momento el niño rompe a cantar por Sergio Dalma, que es el cantante favorito de tu novia pero tú lo odias.

El mejor momento es cuando el médico dice: Le vamos a hacer una ecografia a su novia y tu contestas muy serio: yo creo que en su estado no debería bailar. !!!!Ecografía idiota, no Coreografía!!!!. Ver algo en la ecografía es más complicado que ver a Mila Ximenez de vecinita en la revista FHM. Míralo, míralo, ahí lo tienes, mira como se mueve, te dice tu novia, y le dices: ¿Estas segura que eso que estamos viendo en la tele no es un Pokemon? y te dice tu novia: es como una lentejita. Normal que sea una lenteja si se pasa todo el día comiendo hierro.

Hay niños que se ven muy bien en las ecografías, mi sobrino Dani que tiene ahora 6 años y 67 kilos en la ecografía salía comiéndose un bombón nata y un bocadillo de mortadela de Popeye.

Durante este periodo tu novia se pasa todo el día durmiendo, tiene mas sueño que el vigilante de seguridad del camping de Viernes 13. Y claro, con esa barriga que tiene es imposible de echar un orégano, para hacer el amor con tu novia embarazada hay que ser del Circo del Sol, me río yo del Tetris en nivel difícil. Acabáis los dos con un dolor de espalda que parece que has estado entrenando con el chino de Karate Kid.

Pero tu novia embarazada se merece todo el cariño del mundo, hay que cuidarla como a una reina y ella lo sabe, por eso empieza a tener antojos. Y allí vas tú a las 5 de la mañana con el chandal y zapatos de rejilla a buscarle una bandeja de Milhojas de crema y una paella de arroz negro. Y la cara que te pone el dependiente de la tienda de la gasolinera cuando le haces el pedido, casi a punto de llamar a la policia.

Y el cuarto de baño parece el de Cher, tiene cremas y aceites de todos los sabores, que si el aceite de almendras amargas para las estrías, que si el aloe vera, que si la baba de caracol, yo creo que puede terminar untándose caca de palomo, es más, algunas veces se echan tanta crema que cuando se mete en la cama parece un perrito caliente.

Pero lo que mas vas a sufrir son sus cambios de humor, con las hormonas a topeeeeeee. Vuelve a llorar con Titanic porque todavía tiene esperanzas de que Leonardo Di Caprio se salve en la tabla. Incluso ve una porno y llora si no terminan casándose.

Es muy sufrido esto del embarazado.

El ladrón de la nube negra


 

La sensación térmica que te produce la gente que no es feliz cuando te da un apretón de manos. La mirada esquiva cuando exaltan a tu persona delante de uno de ellos. Los Superhéroes del ego. Otra de las alegrías del siglo XXI.

Siempre existieron, no son seres irreales que se imaginan o se sueñan, no lograron traspasar la realidad y se quedaron a vivir con nosotros, ya estaban entre nosotros. Esto es más antiguo de lo que pensáis, solo tenéis que mirar sus bolsos de viaje donde guardan un poquito de soberbia, mucha codicia, kilos de envidia y la pereza suficiente para haberse convertido en uno de ellos.

Suelen estar en las mejores novelas, presumen de papel principal en muchas películas, y están muy cerca de todos y cada uno de nosotros.

No solo esquivan la felicidad con cintura torera sino que, si te descuidas, te cubren de una sustancia incolora capaz de protegerte de cualquier tipo de alegría, y en este momento ya eres uno de ellos, un no-vivo, ya eres parte de la secta. Son parásitos del bienestar, y no os quiero asustar pero están por todas partes.

Solo tienen un objetivo: oscurecer la ciudad, crear su propio Gotham City.

Como un superhéroe venido a menos, pasea por la que a sus ojos es una ciudad triste y apagada, con su nube negra. Con un traje que ahora ya solo es un disfraz y una máscara para poder criticar. Y evitando encontrarse de frente con su kriptonita mas letal: el triunfo y la felicidad de cualquiera de nosotros.

Cada día me cruzo contigo y te miro a los ojos. No puedes soportar que no me deje abrazar. A mí no me vas a llevar a pasear contigo. A mí no me vas a disfrazar.

A mí no me vas a robar la felicidad.

Un gran día de fiesta


Mañana todos hablarán de mi. Mañana tendré mis quince minutos de gloria. Mañana haré historia.

Ahora estoy concentrado, tengo por delante, mi partido final, el último. Sé que está todo completamente amañado, salgo a perder.

Una final un poco injusta, en mi equipo solo juego yo, y ellos son muchos, que digo muchos…..muchísimos. Casi no me dará tiempo a contarlos.

Eso sí, demostraré mi raza hasta el final, no puedo dejar a mis antecesores en mal lugar. Seguro que habrá lesionados, seguro que el gran árbitro no verá ninguna de las faltas que me hagan, seguro que todos me silbaran desde la grada. Aún así, salgo a morir al campo.

Intentaré esquivar los primeros golpes, así disfrutaran mucho más con mi bravura y ellos lo darán todo.

Cuando todos estén encima de mí en una gran melé, los miraré a los ojos, os lo prometo, quiero pensar que algún corazón podré tocar, alguien sentirá como me empiezo a marchar, alguien no vendrá a jugar el año próximo, entre ellos yo.

A partir de este momento nadie me recordará, solo seré uno más. Uno más que les hizo disfrutar, uno más al que nadie pidió permiso y sobre todo mañana seré: una vida más con la que pasar un gran día de fiesta.

Espero ser recordado como el último. La última injusticia. El último partido. Aún queda una esperanza.

Rompo una lanza por la vida.

Hanna Montana


Hanna Montana

Esta noche mientras dormíais yo pensaba en cosas, casi todo lo que estuve rumiando lo tiré a mi papelera de reciclaje, o sea que pocos de estos pensamientos se han quedado a vivir en mi sistema límbico.

Un día leí en una revista que el sistema límbico es el lugar de nuestra cabeza donde tenemos alojada la tarjeta de memoria, una tarjeta que va perdiendo gigas con los años y que algunas veces, para bien o para mal, tiene archivos que no deja borrar, o sea que es muy difícil formatear.

Pues recuerdo, serian la 3 de la madrugada, que si dos personas de la tierra estaban despiertas en ese momento éramos Miley Cyrus y yo. Hay días que se te van de las manos, hay días que no te dejan dormir.

Menudo escándalo había formado la chiquilla, esa muchacha que dejó de llamarse Hanna Montana para ponerse un nombre aún mas raro. Esa muchacha que dejó de bailar de una forma inocente para los niños y pasó a refregarse durante una actuación contra otro muchacho, que desconozco el nombre. Lo hizo solo por pura provocación y no por exigencias del guión.

Que no es ninguna novedad que ocurran estas cosas, esto es muy antiguo, tanto como la teta de Sabrina, actualizada hace unos años por la teta de Janet Jackson. O que Madonna se de un morreo con alguien que pase por el escenario o que salte Jimmy Jump. Todo es pura provocación.

Mal asunto cuando la provocación sustituye al talento, cuando verdaderamente no hay nada detrás, cuando solo es un alarde vacío, cuando solo piensas: la que voy a liar. Porque hubo gente muy popular que utilizó la provocación para luchar contra cosas que no les gustaba de este mundo, pero esos tenían sobre todo talento, aunque tuvieran un ego descomunal.

Yo hoy voy a hacer lo mismo que Hanna Montana, voy a provocar porque si. Para empezar no voy a dar los buenos días a ninguno de mis vecinos por muy bien que me caigan, no voy a pedir la vez en la carnicería, voy a llevarme 20 o 30 gratuitos del montón de la entrada del Metro, voy a aparcar en linea donde ponga en batería, voy a subir la música a la hora de la siesta, voy a echar el vidrio en el contenedor amarillo, voy a comprar en internet en paginas sin seguridad y sin antivirus y voy a cenar melón, solo por provocar.

Seguramente me miren raro en el barrio, pero poco a poco me haré muy popular, cueste lo que cueste, porque eso es lo que queremos, gritar mas fuerte que los demás para ser mas populares.

La falta de talento se camufla con la provocación, el grito y la descalificación, pasa a diario en la televisión, o eso me han contado. Miley Cyrus quizás tenga muchas mas cosas que contar, que cantar o que bailar, mucho más que lo que hizo el otro día, pero me queda la esperanza que ésta noche lo haya pensado y requetepensado, y hoy se disponga a demostrar su talento ( que lo tiene) y no por el camino mas fácil.

Lo que tiene mas complicado Hanna Montana es borrar de la tarjeta del sistema límbico la cara de Will Smith y su familia aterrados mientras se rozaba golosamente contra el otro muchacho cuyo nombre aún desconozco.

Cinco minutos


CINCO MINUTOS

En la fase I del MNOR me muevo como pez en el agua. Yo tampoco tenía ni puñetera idea del significado de MNOR pero después de investigar un poco he conseguido saberlo, sueño sin movimientos oculares rápidos.

La fase I comprende de la vigilia al sueño que es por donde yo paseo habitualmente adelante y atrás, como una moviola de Gene Kelly en Bailando bajo la lluvia pero sin movimientos oculares rápidos.

Por este motivo estoy continuamente escuchándolo todo. A mis vecinos cuando deciden nuevamente discutir, al tapicero cuando entra por la calle como un dragón de fuego gritando por el megáfono: Ha llegado el tapicero. La canica que hace un recorrido infinito hasta caer por alguna escalera y perderse en los abismos para a continuación subir al cielo de las canicas, donde también están todos los mecheros que se pierden y las gomas del pelo. O la niña de los vecinos de arriba, que cuando no están sus padres se prueba todo los tacones de su madre poniendo en riesgo sus tobillos y por supuesto a mi siesta diaria.

Pero sobre todo escucho el teléfono, el maldito teléfono.

Logré salir del Whatsapp, porque del Whatsapp también se sale, y si no puedes, seguro que habrán libros que te ayuden “Como dejar de guasapear si sabes como” o “El monje que dejo el Whatsapp y subió una montaña”.

Al apagar el Whatsapp me di cuenta de que tenía gente a mi alrededor de carne y hueso con los que también podía charlar y eso me lleno de vida, pero esto es otra historia, volvamos al teléfono, el maldito teléfono.

Tengo el sueño muy debil, siempre cogido por palillos, hago tanto esfuerzo intentando dormir que apenas descanso. Soy como Mario Bross que salta lo mas alto posible para cazar muchas estrellas pero yo solo quiero alcanzar dormir.

Y suena el teléfono, el maldito teléfono.

Al descolgar, un agente comercial que hace escrupulosamente su trabajo utiliza todas sus artes para que no cuelgue y siga a la escucha. La verdad es que apenas sé de que me habla, lo único que sé es que están grabando la llamada para mi seguridad y eso me da mucha tranquilidad.

Cuando ya no puedo más y sueño con llegar a la fase I del MNOR el agente comercial me pide solo 5 minutos de atención, son solo cinco minutos, eso no es nada, solo cinco minutos colgado del maldito teléfono sin poder dormir. Le concedí los cinco minutos y no llegamos a ningún puerto pero al menos yo conseguí acostarme.

Le había regalado a un desconocido 5 minutos y pensé que no era tan poco; había perdido en el trueque. Y es que en tan pocos minutos pueden ocurrir las cosas mas bellas y las cosas mas terribles. Te puedes enamorar o todo lo contrario. En esa pequeña porción de tiempo casi todos nosotros aterrizamos en este mundo, y en tan pocos minutos todo puede salir volando.

Estaba enfadado. Se me paso por la cabeza llamar al agente comercial y pedirle que me devolviera mis cinco minutos o me diera cinco de los suyos, pero no podía recordar el nombre de la persona que se llevo mi tiempo.

Me sentí como cuando tocas el bolsillo de atrás de tu pantalón y te han robado la cartera, indefenso, desamparado, impotente, y eso me hizo perder toda la tarde más los cinco minutos que me pidió el amable agente comercial.

Y lo más importante de todo, no paré de dar vueltas en la cama sin llegar a alcanzar ni la fase I del MNOR, y todo por culpa del teléfono, el maldito teléfono.